Katy Beltrán
ES
Katy Beltrán se inscribe en un territorio crítico donde se confronta el orden cultural y simbólico que estructura la sobreproducción, el hiperconsumo y la objetificación de los cuerpos dentro del régimen mediático contemporáneo. Sus obras, realizadas a partir de collages solarizados y materiales apropiados, exponen las violencias incrustadas en las imágenes: cuerpos, mujeres y naturaleza fragmentados, transformados en objetos de producción y consumo. En este proceso, la artista busca desmantelar y re-significar los imaginarios que han colonizado la percepción colectiva, proponiendo una praxis visual de resistencia y reparación.
A través de esta operación estética y política, su trabajo revela el trauma silenciado que une el cuerpo femenino a la tierra herida, situándose en un espacio liminal que recuerda a los “borderlands” de Gloria E. Anzaldúa (1987). El cuerpo emerge aquí no como una esencia fija, sino como superficie de inscripción atravesada por fuerzas culturales y mediáticas. En SIMBIONTE, esta aproximación conecta con el pensamiento posthumanista de Rosi Braidotti (2013) y Donna Haraway (2003), donde la identidad se entiende como proceso de devenir relacional, más allá de los esencialismos.
Al operar con materiales visuales apropiados y reconfigurados, Beltrán se alinea también con el nuevo materialismo (Barad, 2007; Bennett, 2010), otorgando agencia a las propias imágenes y objetos mediáticos que circulan en nuestras ecologías culturales. Su práctica expone cómo lo visual participa activamente en la producción de subjetividades y violencias, pero también en la posibilidad de crear nuevos horizontes simbióticos de reparación, memoria y transformación.
EN
Katy Beltrán confronts the cultural and symbolic order that sustains overproduction, hyper-consumption, and the objectification of bodies within contemporary media regimes. Through solarized collages and appropriated imagery, her work lays bare the violences embedded in visual culture: bodies, women, and nature fragmented and reconfigured as objects of production and consumption. Her artistic strategy dismantles and re-signifies these harmful imaginaries, forging a visual practice of resistance and reclamation.
In this aesthetic and political operation, Beltrán reveals the silenced trauma that binds the female body to the wounded earth, situating her work within liminal zones reminiscent of Gloria E. Anzaldúa’s borderlands (1987). Here, the body emerges not as a fixed essence but as a site of inscription, marked by cultural and mediatic forces. Within the framework of SIMBIONTE, her practice resonates with posthumanist thought (Braidotti, 2013; Haraway, 2003), which reimagines identity as relational becoming, beyond essentialist categories.
By reworking appropriated media, Beltrán’s work also aligns with new materialist perspectives (Barad, 2007; Bennett, 2010), granting agency to the visual materials themselves as active participants in cultural ecologies. Her practice demonstrates how images not only perpetuate systems of violence but also open possibilities for symbiotic reconfigurations of memory, subjectivity, and transformation.

