María Angélica Medina
La práctica de María Angélica Medina se articula a partir del gesto de tejer con agujas e hilo, activando una acción continua en la que el acto manual se entrelaza con la conversación. Sentada junto a una silla vacía que invita a ser ocupada, Medina establece diálogos espontáneos con un espectador de turno.
Aunque su trabajo puede inscribirse formalmente dentro del performance, la instalación o incluso la escultura, lo esencial en su práctica no es el objeto que eventualmente resulta, sino el proceso de encuentro que lo hace posible. Para Medina, tejer es lenguaje, oficio y disciplina mental: una acción repetitiva que, en su insistencia, abre un estado de disposición tanto para la artista como para el interlocutor.
Pieza de conversación
Pieza de conversación se configura como un espacio de intercambio donde se entretejen relatos, memorias e ideas. Durante el proceso de tejer, la artista produce vínculos, desplazando el arte del monólogo hacia una experiencia compartida. “Mi obra sin público no es nada”, afirma, subrayando la centralidad del otro en la construcción de sentido.
Pieza de conversación
1993
Fotografía. Técnica con dos agujas y polipropileno
© Casa Hoffmann 2026
