Adolfo Bernal

Señal: Bienvenida al cometa Halley, 1985
Impresión tipográfica sobre papel
Cortesía Galería El Dorado

Señal: Bienvenida al cometa Halley, 1985
Reproducciones de fotografías polaroid, registro de acción participativa en el cerro Nutibara.
Cortesía familia Bernal Henao y Casas Riegner

Una parte de la obra de Adolfo Bernal se caracterizó por invitar al disfrute de lo elemental: el encuentro y la experiencia cotidiana. Varios de sus trabajos privilegiaron la ocupación del espacio público y la participación como un ejercicio necesario para accionar la experiencia artística. Señal: Bienvenida al cometa Halley es una obra realizada en la ciudad de Medellín, en 1985. Bernal convocó a un grupo de amigos al cerro Nutibara para celebrar el paso del astro que orbita alrededor del Sol cada 75 años en promedio. Para darle la bienvenida, el artista armo una gran hoguera, cuyas llamas se elevaban considerablemente consumiendo varias toneladas de leña que ardieron durante más de tres horas.  Los participantes de este encuentro-ritual se congregaron alrededor del fuego, que sin duda evocaba la potencia luminosa del cometa. Esta obra utiliza el paso del astro como una excusa para convocar el encuentro, reconfigurando las relaciones entre arte y colectividad, pero también para hacer una apuesta por un tipo de práctica artística que diluya la separación entre arte y vida.

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